
Actores representando a soldados muertos en Malvinas, en la puesta organizada por el gobierno. (Foto: AP/Leandro Sanchez via Boston.com
Soldados de Malvinas vivos, excluidos del acto oficial, infiltrándose con su bandera por la fuerza en el desfile. (via El Corral de los Lobos)
Es de destacar que tanto unos como otros fueron igualmente aplaudidos por el público, las diferencias aparecen en la valoración de los gobernantes, no de los ciudadanos.
Observamos que para recibir un reconocimiento oficial, es indispensable estar muerto, o bien actuar para la Secretaría de Cultura, y que la representación sustituye a los hechos y a las políticas de Estado.
Los soldados virtuales, idealizados e idealizables de Fuerza Bruta por sobre los toscos e incómodos soldados reales de carne y hueso; al igual que las heladeras y los automóviles Siam (también muertos) que parecen funcionar como sustituto virtual de una verdadera política industrial en la actualidad. Ficción vs. realidad, o discurso sin sustancia.
Todo esto plantea dos grandes dudas:
La Historia, ¿cuándo empieza?
El Presente, ¿de quién depende?
Queridos voluntarios, ¿ustedes qué opinan?
"Argentina es joven: yo no. Yo fui al Cabildo aquella vez en que se fundaba el país de hoy sobre el abono del que fue. Estuve ahí. No era mayo: era diciembre. Los que estaban adentro harían luego la historia reciente. Yo, como todos, estaba del lado de afuera. Como estos días, hasta respiraba fiesta en la calle. Y como siempre, ayer el porvenir quedó en manos del día después."

Fuentes: Los Infiltrados (de Occam), y Ayer mi deber era (de Un Servidor).
Imágenes: Argentina´s Biccentennial