miércoles, 8 de agosto de 2012

Jurando a Marte, como así defenderte



Hola, soy Carl Sagan. Este es el lugar donde habitualmente trabajo en Ithaca, New York, cerca de la Universidad Cornell. Tal vez puedan oir en segundo plano la cascada cercana, que supongo debe ser una rareza en Marte, aún en tiempos de alta tecnología.

La ciencia y la ciencia ficción han realizado una especie de danza durante el último siglo, particularmente en torno a Marte. Es así: los científicos realizan un descubrimiento y ésto inspira a los autores de ciencia ficción a escribir sobre los hallazgos. Los lectores jóvenes leen, se entusiasman, y de sus lecturas reciben inspiración para convertirse en científicos que eventualmente realicen nuevos descubrimientos sobre Marte –cosa que sucede, lo cual alimenta una nueva generación de ciencia ficción y ciencia.
Esta secuencia ha tenido un rol central en nuestra capacidad de llegar a Marte. Ciertamente fue un importante factor en la vida de Robert Goddard, el pionero aeroespacial que según creo abrió como ningún otro el camino para nuestra actual llegada; y sin dudas fue un factor en mi propio desarrollo como científico.

No se porqué han llegado a Marte. Tal vez sea porque nos hemos visto obligados a remover cuidadosamente pequeños asteroides para evitar las posibilidades de colisión con la Tierra y sus catastróficas consecuencias, y ya que estábamos en el espacio era simplemente dar un salto hasta Marte. O tal vez estamos en Marte porque comprendimos que si hay comunidades humanas en distintos planetas, disminuyen las chances de extinción por alguna catástrofe en alguno de ellos. Tal vez estamos en Marte por la magnífica ciencia que allí puede llevarse a cabo: las puertas de un mundo maravilloso se abren en nuestra era.

O tal vez estamos en Marte porque tenemos que estar allí, porque existe un profundo impulso nómade construido en nosotros por el proceso evolutivo. Después de todo descendemos de cazadores recolectores, durante el 99.99% de nuestra existencia en la Tierra hemos sido nómades. Y el próximo lugar donde desplazarnos es Marte. Cualquiera sea la razón por la que están en Marte, me alegro que estén allí. Y desearía estar con ustedes.

Mensaje grabado por Carl Sagan meses antes de su muerte, en 1996, dedicado a los futuros exploradores y colonos del planeta Marte.

Update: qué no hubiera dado Carl por poder ver ésto. Ya que él no pudo, mírenlo ustedes. Vale la pena el click...

Fuente: io9

5 comentarios:

Mensajero dijo...

Me gusta.
No tanto como para anotarme acá, claro:
http://mars-one.com/en/

Almafuerte dijo...

Qué interesante, Mensajero!

Viendo las imágenes, no me queda claro si es un barrio en Marte o en las afueras de Malargüe.

leandro dijo...

Grandes palabras y saber que se llega donde se piensa; me hizo acordar a lo que se dice de Mendeléyev previendo elementos de la Tabla Periódica...

Recién entro, un poco de casualidad pero no existen las casualidades así que me quedo por acá.

Saluditos!


Almafuerte dijo...

Bienvenido, Leandro, un gusto verlo por acá.
Veo que ud. también escamotea al público la dirección de su blog. Acá es donde defraudo a los viejos conocidos con mala gramática y huevadas intrascendentes. Pase y revuelva.

leandro dijo...

Jaja, bueno, defraudar un poco defraudamos todos, no te aflijas.
Culpa de los que esperan más y mucho, gratis todo. Tema de ellos, je.

Bastante desactualizadas mis cosas, debo decir. Estos años escribí poco. Pero ahí están, la nube aún las retiene.

Revolveré, Gaby, erguido frente a todo. Beso!